Que nadie te diga como tienes que vivir tu vida.

La Sastrería del Tiempo/ enero 10, 2020/ Luchar/ 0 comentarios

Que nadie te diga cómo tienes que vivir tu vida.

Es muy fácil hablar sobre lo que uno haría o dejaría de hacer en el caso de otra persona.

Es muy fácil pensar que esa otra persona cuenta con los mismos recursos que nosotrxs y con el mismo contexto.

Sin embargo, aunque así fuera, no tendría la misma experiencia vital. Habría sentido cosas diferentes, aunque hubiera vivido lo mismo. Pasa mucho entre amigxs. Van juntxs de vacaciones y unx las recuerda como las mejores de su vida y otrx, como las peores.

Somos todxs muy distintxs.

En general, suelo encontrar dos clases de personas, se distinguen entre ellas, no por las cosas que les suceden, sino por cómo las encajan.

A unxs los llamo luchadores y a lxs otrxs, perdedores.

El luchador se distingue del perdedor porque nunca se rinde.

Es como el sol, llegan tormentas que lo ocultan, pero sigue ahí, detrás de las nubes, y vuelve a brillar.

Su fuerza está en su interior.

Sabe que tiene libertad de elección.

Vive y deja vivir.

El perdedor, se cansa de luchar muy pronto.

Es una luz débil, como una cerilla, o un mechero. Pueden apagarse con facilidad, o provocar grandes incendios.

Depende de factores externos. Una corriente de aire, la falta de gasolina, pueden apagarlos.

Tiende a sentirse víctima, o injustamente tratado.

Es vengativo.

¿Qué hacen cuando tienen que superar dificultades o adversidades?

El luchador ve la dificultad o la adversidad como un reto, un desafío que afrontar.

Se esfuerza en entender las causas para buscar las soluciones.

Decide un plan de acción y actúa, lo pone en marcha.

Si funciona, lo celebra.

Si no funciona, prueba con otro plan distinto

Vive su vida.

Vive el presente mirando al futuro.

El perdedor ve la dificultad o la adversidad como una desgracia que atribuye a la mala suerte, o a la mala intencionalidad de otras personas (por este motivo es vengativo).

Malgasta su tiempo sintiéndose víctima.

Cuando decide hacer algo, su plan está diseñado para defenderse o atacar.

Si funciona, piensa que es más listo que los demás.

Si falla, entra en “bucle”, se obsesiona con el recuerdo del fracaso.

Vive el presente mirando a un pasado que le provoca dolor y lo hace presente a diario, recordándolo constantemente.

Los perdedores caen y no se levantan. Si se levantan, es para vengarse.

Los luchadores caen y se levantan, aunque duela. Se levantan para seguir su vida.

La vida es un aprendizaje continuo.

Hay que levantarse y poner a pensar.

Hay que ORGANIZARSE:

  • preparar un primer plan.
  • decidir un primer objetivo, por pequeño que sea.
  • ponerlo por escrito.
  • decidir cuándo se empieza.

Afrontar la adversidad. Aceptando la realidad. Sin conformarse.

Nunca permitas que NADIE te diga cómo tienes que vivir tu vida, pero tampoco consientas que NADA lo haga: drogas, alcohol, adicción al juego, a los videojuegos, al móvil…

Sólo tienes un cuerpo y te tiene que durar toda TU VIDA.

Agradece lo que sí tienes, cuando lo tienes (salud, pareja, familia, amigxs, trabajo, ganas de vivir, educación, curiosidad, ganas de aprender…)

Valora lo que hoy está en tu vida.

Deja de tener miedo, al futuro, a perder la salud, el trabajo o el amor… ya afrontarás ese desafío cuando venga, si viene…

Recuerda siempre que la primera mano que debe salir en tu ayuda es la tuya.

Ponte en marcha.

Hoy es otro día, un día que ningún calendario volverá a marcar jamás.

Ojalá nunca llegue la adversidad, pero si lo hace ¿qué serás?

¿un luchador? o ¿un perdedor?

Compartir esta entrada

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas HTML etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>
*
*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.