Cronoprogramación

  “La inteligencia es la habilidad para adaptarse al cambio”

Stephen Hawking

Hoy en día, la sociedad que conocen las nuevas generaciones, poco tiene que ver con la que conocieron nuestros padres y abuelos.

La vida avanza y cambia y no espera a nadie.

Adaptarse es una condición indispensable para la supervivencia. Afrontamos retos constantemente. Todo pasa muy rápido: los móviles, los transportes, los cambios climáticos, las migraciones, las nuevas costumbres… falta tiempo para vivir

Una nueva profesión: la cronoprogramación.

La gestión del tiempo define la calidad de la vida que tenemos. Habla de cuestiones íntimas y personales, que abarcan muchas facetas: salud, ejercicio, alimentación, familia, amigos, ocio, formación, profesión, …


Organizar el tiempo es organizar la propia vida y requiere planificación.

Una planificación estratégica, porque la estrategia va a dictar nuestros pasos y a asegurar que vamos a tomar la decisión óptima en cada momento.
La sociedad actual precisa una nueva profesión: la CRONOPROGRAMACIÓN humana que innova, porque rescata la figura del acompañamiento humano; establece una clara contraposición a la actual tendencia a la robotización y a la despersonalización porque las personas ni somos máquinas, ni aspiramos a serlo.

El cronoprogramador o sastre del tiempo, es un profesional que se dedica al entrenamiento y formación en métodos y técnicas de gestión del tiempo, planificación estratégica, orden y organización. Juntos colaboran en la elaboración de cronogramas [calendarios de trabajo] que se ajusten a su forma de ser y a las exigencias de su vida actual como un traje a medida.  Permite ganar tiempo y agilizar tareas repetitivas mediante la implantación de protocolos de actuación personalizados.  Se recupera o se consigue un mayor control sobre su día a día.

  • El foco en lo importante.
  • Manejo de urgencias e imprevistos.
  • Conocimiento de los recursos propios.
  • Una visión realista del tiempo del que realmente dispone.
  • Perspectiva, se analiza la situación personal en un contexto más amplio.
  • Aumento de la resiliencia, la habilidad para superar las adversidades de la vida.
  • Pensamientos de calidad. Se enseña cuáles son los errores de pensamiento más habituales: trampas conceptuales como generalizaciones excesivas, creencias negativas, pensamientos catastrofistas, descontextualización del problema viejo en la nueva situación.       

En la cronoprogramación, se aprenden herramientas para elegir el propio camino, para elegir qué vida se quiere vivir con una visión realista, sí, pero también optimista.

Vivir es seguir, continuar, avanzar, … el tiempo es demasiado precioso para malgastarlo. Es nuestro más preciado bien.

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